Todos nosotros tenemos un niño interior que a veces se siente solo, no escuchado, sin rumbo y hasta en ocasiones abandonado, porque lo que recibió fueron críticas, castigos y culpas. No podemos seguir rechazando una parte tan importante de nuestro Ser. No olvidemos que ese niño necesita amor, comprension, aceptación, hagámonos amigo y volvamos a sentirnos en armonia con nuestro niño interior.
Para empezar visualiza y decreta lo siguiente:
Busca un lugar tranquilo, respira profundo varias veces e imagínate que hablas con él, que lo escuchas, comprendes, mimas y te sientes en paz con tu niño interior.
Decreta con seguridad y desde el corazón:
«YO AMO A MI NIÑO INTERIOR, LO COMPRENDO, LO CUIDO Y DECIDO ACEPTARLO TAL COMO ES»

